Lección Nº 1. El Poder de La Autosugestión.
Hola que tal J, espero estés muy bien.
Había enviado a mi hijo a comprar un “Destapa
cañerías” lo cual es un líquido muy abrasivo.
Le pido entonces el favor de que utilice dicho
producto para destapar el inodoro, pues el mismo estaba tapado.
“Mi hijo si es desordenado, debió haber botado a la basura esta bolsa”
De tal manera que agarré la bolsa y cuando fui a
tirarla a la basura, me cayeron unas gotas en el brazo que inmediatamente
asocié con la sustancia abrasiva del líquido en cuestión, e inmediatamente fui
a echarme agua en el brazo, pero…
Ya era tarde…
A los pocos minutos ya me habían salido unas pequeñas
quemaduras justo donde cayeron esas gotitas.
Total que me senté en mi computadora a trabajar y
tarté de no tomar en cuenta el asunto, más sin embargo sentía la molestia de
mis pequeñas quemaduras leves.
Lo interesante estaba por ocurrir…
Llega mi hijo de donde estaba y le hago el reproche
que por su desorden y su poca precaución, me había quemado con unas gotitas el
brazo….
La sorpresa fue cuando mi hijo exclama:
“Pero Papá, de que hablas, ¡yo aún
no he usado ese producto! De hecho, mira donde está guardado inclusive con la
bolsa donde lo traje. Eso debió haber sido agua porque yo traje en esa bolsa
que tú dices, dos refrescos frios”
La pregunta es…
¿De dónde salieron mis
quemaduras?
¿De dónde salió el ardor que
sentía en mi brazo mientras intentaba trabajar en mi PC?
¡Sin duda se debió al Poder
de La AutoSugestión!
Esa fue una ALECCIONADORA
anécdota para mi del poder que tiene la mente sobre el cuerpo, solo que en este
caso no fue para bien.
¿No te parece interesante?
Pero, analicemos “Científicamente”
J que ocurrió…
Al mojarme el brazo con esas
gotitas, mi mente PENSÓ que me había caído en la piel, la sustancia abrasiva.
Inmediatamente, disparó
sustancias químicas que “VALIDARAN” ese hecho de alguna forma.
Mi mente activó el principio
de “Causa y Efecto”
¿Te das cuenta?
Creyó en una causa y eso le
bastó para “Detonar” una respuesta.
El secreto está en
“IMPRESIONAR” a la mente, ¿cierto?
La buena noticia es que hay
muchas maneras de “IMPRESIONAR” a la mente.
Una de ellas es, según
Napoleón Hill en su libro “Piense y Hágase Rico”:
¡La Repetición!
Nos dice (palabras más,
palabras menos) lo siguiente…(Presta mucha atención y analiza muy bien este
concepto)
La repetición de un
pensamiento nos lleva a la Autosugestión.
La Autosugestión es el
“Elemento Primordial del Químico de La Fe”.
La FE es la fuente de
nuestro MAYOR PODER.
¿Lo ves?
Esta es una fórmula
poderosa.
Mi quemadura se debió a que
tuve “LA CONVICCIÓN” de haberme mojado con la sustancia abrasiva.
En otras palabras, ¡tuve FE
de que era así! ¡Mi mente dio FE de que era así!
Que esa FE se convirtió en
“Realidad” para mi.
Obviamente, este no es un
ejemplo alentador;) pero si lo es “REVELADOR” ¿No crees?
Por lo tanto, el secreto
reside en la impresión que le haces a la mente. Esa impresión es la que
sugestiona.
Otra es, como nos enseña
Napoleón Hill:
¡La Repetición!
En la próxima lección,
estaremos analizando mejor el fenómeno de la repetición y su incidencia a nivel
de “Autosugestión”.
Tito Figueroa.
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